Está claro que la tarea principal de una empresa es facturar, elevar de manera progresiva sus ventas y ser cada vez más visible e influyente en el mercado y gremio. Tradicionalmente las estrategias de mercadeo y publicidad son clave para fortalecer las marcas por las que trabajan tan fuertemente. Sin embargo, su mejor y más grande activo de marca es olvidado: sus gente.

Una empresa que se preocupa por sus empleados siempre gana, porque logra que todos caminen juntos, en la misma dirección, imprimiendo fuerzas similares para lograr objetivos comunes. Pero no se trata de motivar a la gente con tinto gratis y aumentos salariales (porque eso lo hace cualquiera). Se ha comprobado que para elevar el compromiso laboral en los empleados es necesario trabajar en su Crecimiento Personal. En la medida que un individuo sienta que se esfuerza por crecer como profesional, desarrollar nuevas competencias, elevar la conciencia y la identidad, contribuyendo a la realización de sueños y aspiraciones, de manera paralela y natural, lo hace para su empleador.

De acuerdo con el Barómetro de Edelman Trust 2019, el factor más importante para incentivar el compromiso de los colaboradores con la marca para la que trabajan es la confianza. Lo ideal es que el trabajador confíe en su empleador porque siente su interés genuino hacia el. Dice: “Los empleados están listos y dispuestos a confiar en sus empleadores, pero la confianza debe ganarse a través de algo más que “hacer negocios como de costumbre”. La expectativa de los empleados de que los empleadores potenciales se unan a ellos para tomar medidas en asuntos sociales (67 por ciento) es casi tan alta como su expectativas de empoderamiento personal (74 por ciento) y oportunidad laboral (80 por ciento).”

Los beneficios que trae para las empresas generar confianza en su equipo de trabajo, se traduce en incremento de posibilidades de acciones activas para la organización como el compromiso, la lealtad, la defensa y mediación de la marca que representa.

De esta manera la construcción de una gran marca se hace en conjunto, involucrando no sólo los talentos profesionales sino también generando una proximidad emocional importante y ojalá positiva, que empujan al mejoramiento y anhelo de crecimiento.

Pero, Cómo se hace de manera práctica?

 

Promover el autoconocimiento (Marca Personal)

Una cultura empresarial sana se centra en la identidad personal, más que en la corporativa. Potenciar la Marca Personal es la herramienta para generar ese autoconocimiento que le ayuda a descubrir y perfilar todo lo bueno que tiene para ofrecer. La meta es lograr que cada persona se sienta aliado de sí mismo para empoderarse y sacar lo mejor. Si además la empresa aporta a ese crecimiento se vuelve un aliado. Ante la pregunta: ¿qué hay de “único y especial” en tí que puede ayudarte a hacer mejor tu trabajo? la persona se ve obligado a buscar en su archivo mental todo lo que tiene y quiere aportar, se siente importante y su esfuerzo aflorará. Esta pregunta se realizó durante un estudio de la universidad de Cornell en USA, y planteaba que en al medida en que una persona pueda mostrar su “mejor persona auténtica”, aumenta su productividad laboral y disminuye la deserción. Ojo que habla de LA Mejor persona, es decir, no se trata de mostrarse tal cual es solamente, sino mostrarse construyendo la mejor versión de sí de manera auténtica para fomentar su crecimiento personal.

 

Promueve el conocimiento de la marca corporativa.

Si a sus empleados les preguntara: ¿sabe qué representa esta empresa y qué es lo que nos diferencia de la competencia? … ¿Responderían adecuadamente?. Sorprendentemente las compañías centran sus esfuerzos en comunicar de manera efectiva su concepto de marca de puertas para afuera, sin preocuparse por reforzar esa comunicación con sus colaboradores, o por lo menos ser coherentes con lo que promueven de su marca. Por ejemplo, si su empresa se dedica sacar productos digitales al mercado, pero pagan la nómina en efectivo, no es coherente con su actividad y no promueven la filosofía que debería estar intrínseco en su día a día. ¿De qué manera entonces puede una persona o equipo trasladar la promesa corporativa si no tiene claro lo que es? Por eso el reto es educar a los colaboradores en todo lo relacionado con su marca y de manera sutil, imprimirles esas filosofías en sus comportamientos personales.

 

Busca el punto de encuentro entre lo personal y lo corporativo

La Marca Personal y la Marca Corporativa, contrario a los que piensan que compiten entre sí, se complementan y trabajan muy bien de la mano. Las compañías más exitosas ayudan a su gente a conocerse mejor, construir su marca personal y capitalizan la integración de los rasgos personales con los objetivos generales de la compañía. Eso se conoce como Personal Branding Aplicado y consiste en promover el principio de Personal más Corporativo y no Personal Vs. corporativo. Cuando los empleados saben quiénes son y cuáles son sus rasgos prominentes, qué los hace especiales, que habilidades sobresalen, y además, tiene claro los objetivos de la marca que representan, pueden poner en marcha sus habilidades en función de esos objetivos. 

Estos procesos requieren un trabajo grande por parte de la compañía, más que todo, pero ser consciente de su gran fuerza hará que sus profesionales sean Vallas Ambulantes de su marca, trabajen más felices y se comprometan con ellos mismos y con la empresa.